Un año del nuevo PP de Madrid: #IGUALESPERODIFERENTES

Cristina Cifuentes cumple el 18 de marzo un año como Presidenta del Partido Popular de la Comunidad de Madrid, después de su elección en el XVI Congreso Autonómico. Un congreso que marcó un antes y un después en el PP de Madrid, y abrió un tiempo nuevo en el fondo y en las formas, con el objetivo de renovar el partido,  devolver la ilusión a los afiliados,  y fortalecer la organización, para recuperar las alcaldías de más de 50 municipios de la región. El proceso de transformación que ha impulsado la presidenta durante su primer año al frente del PP de Madrid se resume en la expresión “iguales pero diferentes”, porque el PP de Cifuentes se ha consolidado como el gran partido de centro reformista, incorporando nuevos militantes, y además ha introducido nuevas formas de gestión, avanzando decididamente en el compromiso con la transparencia y la lucha contra la corrupción.

Por primera vez, Cristina Cifuentes fue elegida Presidenta del Partido Popular de Madrid  mediante el sistema de “un afiliado, un voto”, consiguiendo el respaldo de 2.316 de los 2.557 votos emitidos por los afiliados y compromisarios del Congreso (93,3%).

Tras ser elegida, la nueva Presidenta detalló el decálogo de compromisos que iban a guiar su gestión, y que ha desarrollado a lo largo de su primer año de mandato.

“Reivindico –dijo entonces- la ética de la política, y la política como una actividad noble y digna que contribuye a mejorar la vida de los ciudadanos Y reivindico, también, el centro reformista como motor de transformación social y garante del Estado del Bienestar; el respeto como principal norma de convivencia y la honestidad como pauta de conducta; la defensa de la libertad y de la tolerancia; la preponderancia del interés general por encima de todo, el espíritu de servicio público, la política de guante blanco, sin insultos ni descalificaciones; la supremacía de las reglas del juego democrático, y reivindico, por encima de todo, la Constitución como principal garante de la unidad nacional, de todos nuestros derechos, y de todas nuestras libertades”.

 

RENOVACIÓN

Con la elección de Cifuentes, y sobre la base de estos principios,  los populares madrileños apostaron decididamente por la renovación, la transparencia, la regeneración  y la cercanía,  para transformar el partido. Se dio así  continuidad al periodo de cambio iniciado ya desde que Cifuentes  asumió la Presidencia de la Gestora en febrero 2016, en unos momentos críticos.

Hoy, el Partido Popular, es un partido más democrático, porque todos sus cargos, desde la Presidencia regional hasta los presidentes y presidentas de sedes locales, han sido elegidos mediante el sistema de ‘un militante, un voto’.

Un partido firmemente comprometido en la lucha contra la corrupción, lo que se ha traducido en la aplicación de un estricto Código Ético que regula la conducta de todos los responsables orgánicos del partido, de la misma forma que el existente para los diputados populares en la Asamblea de Madrid.

Junto al compromiso ético, se ha impulsado el compromiso con la mejora de la gestión, profundizando en su eficiencia. Con este objetivo, Además, se ha renovado la Gerencia y se han aplicado nuevos sistemas de gestión económica, que permiten saber no sólo dónde va, sino también, de dónde viene cada euro.

En el aspecto político, esta etapa ha supuesto la renovación de prácticamente todas las direcciones. En el ámbito local, se han celebrado ya 122 asambleas, y solo quedan cuatro pendientes, y en el caso de los distritos, con la convocatoria aprobada en la última Junta Directiva,  se habrán renovado ya los 21 distritos.

Iniciativas que se suman a la revisión del censo de afiliados, respondiendo al compromiso adquirido en este sentido por Cifuentes, y que sitúan la cifra en más de 70.000 militantes, concretamente 70.232.

En el ámbito organizativo, se ha elaborado el Programa Operativo de Acción Política, que marca la hoja de ruta de cara a las próximas elecciones de 2019, estableciendo las directrices básicas para la elaboración del futuro programa electoral.

Paralelamente, se ha reforzado  presencia en las redes sociales, superando los 100.000 seguidores en Twitter, y se ha trabajado en la construcción del Portal de Transparencia del PP de Madrid,  que estará operativo en unas semanas.

Además, se ha potenciado el funcionamiento interno del partido, para hacerlo más abierto y participativo, manteniendo puntualmente las reuniones del Consejo de Dirección, del Comité Ejecutivo y de la Junta Directiva, que en este periodo han celebrado 31 sesiones.

 

UN PARTIDO VIVO Y QUE CRECE

El resultado final de este proceso de cambio es un partido vivo: que crece  en afiliaciones, con 4.134 nuevos militantes y que  crece también  en estructura territorial, con 12 nuevas sedes, de ellas, 9 en municipios de la región, y tres en distritos: Arroyomolinos, Ciempozuelos, Villaviciosa de Odón, Boadilla del Monte, San Martín de Valdeiglesias, Moratalaz, Torrelodones, Alcalá de Henares y Torrelodones, así como Fuencarral-El Pardo, Barajas, y Moratalaz.

Un partido que crece, al mismo tiempo, en presencia en la calle, porque la calle se ha convertido en  su sede principal, y la mejor muestra son las más de 1.300 mesas y carpas informativas, que se han instalado ya por toda la Comunidad. A lo que se suma la celebración de 79 Foros  abiertos y encuentros con entidades sociales madrileñas.

Todo ello representa un esfuerzo personal y logístico importante, en el que han participado tanto los militantes de base, como los miembros de la dirección.

Pero lo más importante de todo, es que ahora mismo el Partido Popular de Madrid es un partido que crece en ilusión y que crece en convicciones, con militantes orgullosos de pertenecer a una organización que ha hecho de la honradez, la lucha contra la corrupción y la defensa de los intereses públicos su principal objetivo, y de la creación de empleo y la lucha contra las desigualdades el eje de sus políticas.

Y que, además, ha hecho de la mejora de la sanidad, de la educación, y de los servicios sociales un  compromiso irrenunciable, desde la convicción de que  es la manera más eficaz de luchar contra las desigualdades.