Discurso de Alfonso Serrano en Desayuno Informativo Madrid organizado por Europa Press

Gracias a Europa Press por la invitación, a Cristina de la Rica, delegada de
Europa Press en Madrid, y Javier García Vila, director de Europa Press.
Gracias, muy especialmente, a quien ha tenido la deferencia de presentarme en
este desayuno: Miguel Tellado, vicesecretario nacional de Organización
Territorial del Partido Popular.
Sabía de Miguel de oídas, pero cuando realmente le conocí fue a partir de
coincidir en las reuniones de la organización del Congreso extraordinario del
Partido Popular que situó a Alberto Núñez Feijóo al frente de nuestro partido.
Miguel es de esas personas que quizás muchos no conocíamos, pero todo el
mundo sabía de él. Venía de ser el ‘general secretario’ de Feijóo en el Partido
Popular de Galicia y, por lo tanto, culpable, en gran parte, de los éxitos de nuestro
presidente.
Desde entonces he tenido la oportunidad de trabajar y colaborar con él y con su
equipo en este año, y tengo dos cosas muy claras: cuando uno conoce a Miguel
sabe por qué Feijóo confiaba en él y, por tanto, por qué está en ese puesto que
ocupa ahora.
Como secretario general del Partido Popular de Madrid, creo que no hay nadie
mejor en ese puesto ante los retos que tiene nuestro partido y [dirigiéndose a
Miguel Tellado] sabes que tienes al Partido Popular de Madrid al servicio del
proyecto nacional de nuestro presidente, Alberto Núñez Feijóo, así que
muchísimas gracias, Miguel.
Señoras y señores,
Es para mí un honor poder estar aquí esta mañana con ustedes y creo que es
importante comenzar fijando cuál es el objetivo o la prioridad con la que el Partido
Popular de Madrid afronta estas elecciones, y voy a ser muy claro: ganar.
La siguiente pregunta, necesariamente, tiene que ser: ¿cómo? Y la respuesta
también es muy sencilla: con ganas.
Afrontamos estas elecciones con optimismo, con alegría, pero también con
responsabilidad. Tenemos claro que el mayor reto de unas elecciones no es sólo
mejorar el resultado anterior sino cumplir con las expectativas. Pues bien,
permítanme compartir con ustedes que desde el Partido Popular en Madrid
trabajamos no sólo para mejorar el resultado de las últimas elecciones
autonómicas y municipales, sino para mejorar también las expectativas.

La pregunta sería: ¿es posible? Y la respuesta es que sí. Ante la pregunta de si
será fácil, la respuesta es no.
Para explicar esta reflexión es importante situar las elecciones en el contexto
político, social, económico y, diría, histórico, en el que nos encontramos.
Se compara mucho este momento con el 95 o con el 2011, y siempre hay
similitudes y diferencias.
Ojalá los problemas que se encuentre Feijóo cuando llegue a la Moncloa (que
esperemos sea cuanto antes) sean como los que se encontró Rajoy, pero me
temo que no.
Hoy la situación en nuestro país es muchísimo, muchísimo, peor. Y no hablo sólo
de la situación económica o de la situación social, sino de cómo, políticamente,
el gobierno más radical que hemos tenido en la historia de España está tratando
de cambiar lo que somos por la puerta de atrás.
Y de esto también van las elecciones del próximo 28 de mayo.
Señoras y señores,
El objetivo de Sánchez y sus socios es la colonización institucional y el desarme
progresivo de los contrapoderes. En otras palabras: subvertir el orden
constitucional desde dentro.
La pandemia ha servido como acelerador de este proceso. No podemos olvidar
que Sánchez impuso el cierre inconstitucional de las Cortes Generales, impuso
una desescalada arbitraria, la mentira de un comité de expertos inexistente o la
intervención y cierre ilegal de la Comunidad de Madrid.
El estado de alarma destapó la pulsión totalitaria del Gobierno contra el Estado
de Derecho y contra la Justicia muy particularmente. Ni podemos ni queremos
olvidar que este Gobierno ha concedido indultos ideológicos a los líderes del
procés, ha derogado el delito de sedición y ha reformado del delito de
malversación que, además de beneficiar a los socios políticos del Gobierno,
desarman al Estado frente a futuras intentonas golpistas. Y todo ello, con el
silencio cómplice del socialismo madrileño.
Estamos ante el Gobierno más radical de la democracia.
No lo digo yo, son hechos. El de España es el único Gobierno de Europa con
comunistas en el Consejo de Ministros (Alberto Garzón y Yolanda Díaz). El actual Gobierno de España está apoyado por partidos condenados por subvertir el
orden constitucional en 2017 y por el brazo político de ETA. Es duro, pero este
es el Gobierno de España.
Un gobierno irresponsable que ha decidido dividir a los españoles con los
episodios más convulsos de nuestro pasado. El Partido Socialista mira a 1931,
nosotros estamos centrados en los retos de 2023.
La preocupación del Partido Popular es la digitalización, la reactivación
económica y hacer de Madrid una sociedad abierta del siglo XXI. Sánchez
reivindica “un vínculo luminoso con la II República”, nosotros reivindicamos el
vínculo con la Transición española, la reconciliación nacional y la Constitución de
1978.
Y mientras esto ocurre, la izquierda pretende decirnos quién son los moderados
y quién los radicales.
¿Quién es radical? ¿Quien pacta con golpistas o quien se revela contra esos
pactos?
¿Quién es radical? ¿Quien hace una ley sectaria -como es la Ley Sólo sí es sí-,
quien reduce la condena a casi 800 depredadores sexuales o quien lo denuncia?
¿Quién es radical? ¿Quien pacta con quien no le dejaba dormir o quienes le
exponemos sus contradicciones?
Ese es el problema. Tenemos un Gobierno, con sus correspondientes altavoces
mediáticos, dopados de publicidad, que pretende decirnos quién es o no radical,
de la misma manera que en los últimos tiempos deciden quién es o no feminista.
Y es que resulta que las feministas progresistas, antaño respetadas, impulsadas
y promocionadas por la izquierda de nuestro país, hoy son vilipendiadas e
ignoradas, en el mejor de los casos, cuando no señaladas por unos movimientos
que pretenden borrarlas.
Hubo un tiempo en el que todo lo que estaba a la derecha del PSOE era facha.
Ahora, esos repartidores de carné de demócratas están más a la izquierda y todo
lo que esté a la derecha de PODEMOS es facha. De tal modo que, todo lo que
se salga de la valla de Villatinaja en Galapagar, es facha.
Hasta tal punto es así que, a no mucho tardar, habrá quien diga que Yolanda
Díaz sirve a los poderes económicos y facticos de la oligarquía heteropatriarcal y
eclesiástica, cuando todos sabemos que la Sra. Díaz, como antes Más País o, en
nuestro caso, Más Madrid, son lo mismo que PODEMOS. Las mismas ideas de
PODEMOS, los mismos referentes totalitarios que PODEMOS, solo que en
versión FlowerPower urbanita.
Y en este tablero nacional aparece Madrid como referente de quienes, desde el
respeto al individuo, defendemos la libertad para lograr una sociedad con mayor
prosperidad, más justa, pero también más innovadora.
En Madrid no vivimos ahogados en un psicodrama identitario. Ser madrileños es
nuestra forma de ser españoles. Madrid es la región que más aporta a la
solidaridad interterritorial y lo llevamos a gala. La solidaridad de Madrid con el
resto de España es el ejemplo material de nuestro patriotismo.
Patriotismo es la renuncia generosa de determinados intereses particulares en
favor del interés general.
El patriotismo es una virtud cívica que no rehúye los sacrificios, que vincula a los
españoles mediante una trama de afectos y que es preciso promover en los
colegios y cultivar desde las instituciones.
La Constitución es la base legal que lo ampara, pero el patriotismo es, además,
una voluntad de vivir juntos, una ciudadanía común, una legalidad y un Estado
de Derecho; unas leyes y un ecosistema administrative, un sentimiento y una
emoción de pertenencia; una tradición, un pasado y una cultura compartidas.
Nuestro patriotismo acepta y vive en paz con el ayer, con las glorias y con los
momentos oscuros.
También con los momentos oscuros, porque nuestro patriotismo no es
patrioterismo. Nosotros no creemos que sea necesariamente bueno todo lo que
de España provenga. Amamos España conociendo sus defectos, que son los
nuestros, pero que tampoco nos esperen en la autoflagelación. Queremos una
España orgullosa. En Madrid lo estamos, conscientes de sus problemas y
dispuestos a abordarlos, pero también conocedores de su enorme potencial.
El fortalecimiento del patriotismo español equivale al robustecimiento de la
democracia y la libertad.
Por eso, en el Partido Popular, nuestro compromiso es con la parte (Madrid) y
con el todo (España). Madrid es capital de España desde el siglo XVI y tiene una
responsabilidad histórica especial con la nación y con la libertad.
Señoras y señores,
Hubo un 2 de Mayo en el que los madrileños, y después todos los españoles, se
levantaron por la libertad y, desde entonces, la libertad ha sido el faro de nuestras
aspiraciones. Hoy, gracias a la Constitución de 1978, nuestro anhelo se convirtió
en realidad. La libertad es nuestro mayor logro como nación y es obra de todos
los españoles. De todos sin excepción. España es sinónimo de libertad desde
1978 y hoy esa bandera la enarbola y defiende como nadie la Comunidad de
Madrid.
Pero no podemos confiarnos, el riesgo de perder la libertad existe. La historia
está llena de ejemplos y es un riesgo permanente, cotidiano.
Recuerdo la campaña del 2019 en la que la entonces candidata de PODEMOS,
Isabel Serra, condenada e inhabilitada por agredir a una mujer policía, dijo que
quería acabar con ese mantra del PP de la libertad de educación de los padres.
Son numerosos los ejemplos en los que la izquierda ha cuestionado la libertad
de elección de médico y hospital, por no hablar de las críticas a la libertad de
horarios. O, por supuesto, al legítimo ejercicio de nuestra autonomía fiscal, con
bajadas de impuestos que son otro ejemplo de libertad pues supone dejar más
dinero a las empresas y a las familias para que hagan con él lo que estimen
oportuno.
Y es que muchos de los derechos de los que disfrutan hoy los madrileños
no son derechos naturales, ni son derechos garantizados de por vida. Son
derechos de los madrileños porque primero fueron conquistas del Partido
Popular. Y sólo el Partido Popular garantiza que estos derechos
permanezcan. Sólo el Partido Popular de Madrid y el proyecto que lidera
Isabel Díaz Ayuso garantiza que la libertad no sólo no se restrinja en nuestra
región, sino que cada vez vaya abriéndose paso entre quienes quieren
constreñir nuestro modo de vida y nuestras aspiraciones de seguir
mejorando esta región.
Y esta es la situación de partida.
Señoras y señores,
El Partido Popular de Madrid afronta estas elecciones con responsabilidad y con
humildad. Tenemos la oportunidad de pedir la confianza de los madrileños sobre
la base del trabajo realizado.
• Nos presentamos a los madrileños con la satisfacción de haber
continuado la senda de bajadas de impuestos, que es marca PP, y
con la voluntad, como ha anunciado la presidenta, de seguir
bajándolos si los madrileños nos dan su confianza.
En 2004 bajamos el Impuesto de Sucesiones y Donaciones.
• En 2005 bajamos el Impuesto sobre Transmisiones Onerosas
(TPO).
• En 2006 volvemos a bajar el Impuesto de Sucesiones y
Donaciones.
• En 2007 bajamos de nuevo el Impuesto de Sucesiones y
Donaciones, y también el IRPF. Y la recaudación subió 358
millones de euros (+6,6%).
• En 2010 volvemos a bajar el Impuesto sobre Transmisiones
Onerosas (TPO).
• En 2014 bajamos el IRPF, el Impuesto sobre Transmisiones
Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados y el Impuesto sobre
Transmisiones Onerosas (TPO). Y la recaudación subió 126
millones de euros (+1,5%)
• En 2015 bajamos de nuevo el IRPF, el Impuesto sobre
Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados y el
Impuesto sobre Transmisiones Onerosas (TPO). Y la recaudación
subió 573 millones de euros (+6,8%)
• En 2018 bajamos de nuevo el IRPF. Y la recaudación subió más
946 millones de euros (+9,5%).
• En 2019 volvemos a bajar el Impuesto de Sucesiones y
Donaciones, el Impuesto sobre Transmisiones Onerosas (TPO) y el
Impuesto sobre Actos Jurídicos Docum.
• En 2022 hemos aplicado la mayor rebaja del IRPF en la historia de
la región y hemos renunciado a todos los impuestos propios de la
Comunidad de Madrid.
En este tiempo los madrileños se han ahorrado casi 68.000 millones de
euros, lo que equivale a 19.000 euros de media por contribuyente, y la
recaudación por IRPF se ha incrementado en 2.000 millones de euros
Y mientras esto ocurría, hemos creado 13 hospitales públicos, desarrollado
la educación bilingüe, la FP Dual, una importante red de servicios sociales
y de atención a la dependencia. Y somos motor económico de España.
En definitiva, que aquellos que afirman que rebajando impuestos se
deterioran los servicios públicos, son incapaces de explicar por qué allí
donde gobiernan fríen a impuestos a los ciudadanos y, en la mayoría de
rankings y estadísticas, esos gobiernos de izquierdas salen peor en
Educación, en Sanidad, en Servicios Sociales, por no hablar de datos de
empleo o de inversión.
Nos presentamos también con la satisfacción de haber impulsado el mayor
y más importante plan de natalidad y apoyo a la familia de la historia de
nuestro país.
Es difícil que exista crecimiento económico si no hay un crecimiento de la
población. Porque cuando la población envejece en exceso, disminuye el
consumo (salvo productos y servicios sanitarios), disminuye la innovación y el
emprendimiento, que son las claves del progreso económico.
Pero el problema no es sólo económico, es también afectivo. Una sociedad
con menos hijos es una sociedad con menos hermanos, menos tíos, menos
primos, menos sobrinos. En definitiva, con menos familia. Con más
soledad.
Por eso hemos convertido el aumento de la natalidad es una de las
prioridades de la Comunidad de Madrid y hemos puesto en marcha el mayor
plan de impulso a la natalidad, la familia y la conciliación de la historia de
España con 80 medidas y 4.500 millones de euros que están ayudando a los
hombres y mujeres que contribuyen con su esfuerzo y con su dinero a criar
a la siguiente generación.
Les he hablado de fiscalidad y natalidad, pero es que nos presentamos ante los
madrileños pudiendo afirmar que la mayoría de los compromisos adquiridos con
los ciudadanos a través del programa electoral están cumplidos o en ejecución.
Permítanme algunos ejemplos:
Un nuevo impulso a la Educación con la creación de 50.000 plazas escolares, la
bajada de la ratio de alumnos en clase, la defensa de la libertad de elección, la
mejora de las infraestructuras educativas y un incremento sin precedentes de la
oferta de Formación Profesional.
Mejorado la atención de las personas en situación de dependencia, con casi
40.000 beneficiarios más, y emprendido el mayor incremento del número de
plazas para personas con discapacidad. Además, hemos puesto en marcha un
plan de mejora de las residencias.
Hemos puesto en marcha el Plan Vive y el programa Mi Primera Vivienda para
facilitar el acceso a la compra de la vivienda a los jóvenes. Esta legislatura hemos
sentado las bases, pese a las zancadillas de algunos alcaldes socialistas y la
próxima legislatura será, sin duda la de la Vivienda, para que esos proyectos
(como más de 6.000 viviendas Plan VIVE) sean realidad y contribuyamos a
mitigar uno de los problemas que tienen los jóvenes y las nuevas familias.
En lo que respecta a rebajas de impuestos, hemos realizado 20 bajadas de
impuestos con Ayuso de presidenta.
Madrid lidera la economía española y es la región que más inversión extranjera
atrae y donde más empresas se crean gracias a iniciativas como la Ley de
Mercado Abierto, la Aceleradora de Inversiones o la Tarifa Cero para nuevos
autónomos. Esta es la diferencia: en Madrid hay un Gobierno con resultados
económicos, mientras Sánchez pone más interés en hacernos creer que la
economía española va bien que en tratar de que la economía española vaya bien.
Con 1.000 millones en inversiones para municipios o la creación de cuatro
clústeres digitales, Madrid está en condiciones de liderar el sector de la
innovación y la digitalización y, sin duda, va a ser una de las prioridades de la
próxima legislatura.
Se han aprobado tres planes asistenciales estratégicos en Sanidad (Atención
Primaria, Reducción de Listas de Espera y Salud Mental y Adicciones), se han
incorporado más de 5.000 profesionales sanitarios, se han iniciado las reformas
de los grandes hospitales y se han puesto en marcha 10 nuevos centros de salud
y 400 actuaciones para remodelar más de 250.
Y no quiero olvidar que somos la única Comunidad en la historia de España en
la que la izquierda ha criticado (además de intentado boicotear) la construcción
de un hospital público: el Hospital Público Isabel Zendal.
No sigo, porque no quiero aburrirles, pero estos son algunos ejemplos de los
compromisos del Gobierno de Isabel de Ayuso y del Partido Popular de Madrid
con los madrileños que se han visto cumplidos.
Y de esto hablaremos los próximos días y próximas semanas. De hecho, este fin
de semana arrancará una campaña del Partido Popular de Madrid
precisamente para explicar los logros del Gobierno de la Comunidad de
Madrid y saldremos a la calle a explicar a los madrileños por qué es
importante seguir esta senda de prosperidad de crecimiento y de bienestar.
Estas son las bases que otorgan no sólo confianza sino credibilidad a una
presidenta que en las próximas semanas desgranará sus propuestas para el
futuro de nuestra región, como harán nuestros alcaldes y futuros alcaldes.
Y ¿cuál es la alternativa?
¿El PSOE? Tienen un candidato al que le vale ser segundo y que comenzó la
precampaña llamándose Lobezno, aunque viendo el permanente desembarco de
ministros en nuestra Comunidad bien podría utilizar el nombre de “Salvar al
soldado Ryan”.
Tiene tantos ministros el Señor Sánchez que podía venir uno cada día diferente
hasta el final de la campaña.
Podemos y Más Madrid, tanto monta monta tanto.
Se lo dejo a los expertos en Juego de Tronos, aunque les reconozco un ligero
interés por saber si Yolanda Díaz apoyará a la candidata de su partido o, por el
contrario, le dará la espalda y mitineará con la candidata de Más Madrid. No sé
si es Juego de Tronos o una serie juvenil de desvelos amorosos.
En cualquier caso, da igual cualquier fuerza de izquierdas. Son igual de dañinas.
Se pelean, pero se necesitan, y si pueden unirse para tumbar el Gobierno de
Ayuso o para impedir que un candidato popular alcance la Alcaldía, lo harán.
Harán lo que sea porque cuando la izquierda ve que no alcanza el poder o ve
riesgo de perderlo, es capaz de todo.
Vox. Tengo el máximo respeto por Vox, sus dirigentes y, sobre todo, sus votantes,
pero sabiendo que en las cosas más importantes podemos estar de acuerdo, no
alcanzo a entender su unión a la izquierda en los últimos meses. Ni tampoco
cómo algunos de sus dirigentes dedican más esfuerzos a atacar a Feijóo, a Isabel
Díaz Ayuso o a los candidatos y alcaldes del Partido Popular que confrontar con
una izquierda que está llevando al país a la ruina.
Por eso, en esta campaña nos dirigimos al conjunto de la sociedad
madrileña. No sólo a quienes piensan como nosotros, sino a quienes tienen
sentido común y quieren poner fin al sanchismo, así como a los alcaldes
sanchistas de nuestra región.
Si uno quiere una BigMac, no va a Burger King. Si un quiere que el Atleti
gane la Liga, no apoya al Barca.
Y si uno quiere una presidenta fuerte en Sol y con capacidad para llevar a
cabo con eficacia este proyecto compartido y dar todas las batallas, si uno
quiere poner fin a gobiernos locales de izquierda, incapaces de garantizar
prosperidad empleo, seguridad, limpieza, la opción es el Partido Popular.
Somos la organización que más se asemeja a la sociedad madrileña: una
sociedad con empuje, con iniciativa, plural, solidaria, innovadora y, sobre todo,
con ganas, muchas ganas de abordar entre todos, los retos que tenemos por
delante.
El 28 de mayo, es la primera etapa y es fundamental la victoria del Partido Popular
en nuestra región. Es fundamental tener alcaldes y alcaldesas que trabajen codo
con codo con la Comunidad y es fundamental GANAR en el conjunto del país.
Y es fundamental que ese voto mayoritario sea una censura al sanchismo. Cada
voto que no vaya al Partido Popular será un voto para perpetuar al sanchismo o
a un socio de Sanchez en un municipio o comunidad autónoma.
Y tenemos que salir cuanto antes de esta pesadilla.
Uno de los grandes problemas que tiene Madrid, que esperemos resuelva Feijóo
cuando sea presidente (estoy convencido que lo hará), son las Cercanías. Un
ejemplo de pesadilla diario para miles de madrileños. Tenemos un Gobierno de
España que metió en un cajón un plan de 5.000 millones de euros para Cercanías
en Madrid y su alternativa ha sido cambiar el nombre a algunas estaciones
(Atocha, Chamartin…).
Pues bien. Si Madrid vota en todas las urnas con tanta o más ilusión que la última
vez, no sólo garantizamos gobiernos de libertad en la Comunidad y en los 179
municipios, sino que en el camino de Sánchez puede estar ante su última parada.
Como madrileño, creo que no hay mejor manera de ir a votar con ganas y alegría
el próximo 28 de mayo que por la libertad y para que Madrid sea el final del
trayecto del sanchismo.
Muchas gracias.

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